Comunicado del Consejo Ásatrúar Libre
Hoy nuestras palabras pesan, porque nacen del silencio que deja la pérdida, del nudo en la garganta que no entiende de credos ni de nombres, solo de humanidad.
Desde el Consejo Ásatrúar Libre, nos inclinamos con respeto y dolor ante las vidas arrebatadas en la tragedia ferroviaria ocurrida en tierras de Adamuz. Cada una de esas almas no era un número, era un latido, una historia, un hogar lleno de voces que hoy se apagan en lágrimas.
A las familias, amistades y seres queridos: vuestro dolor es también el nuestro. No existen palabras suficientes para aliviar la ausencia, pero queremos que sepáis que no camináis solos en esta oscuridad. Os acompañamos con el corazón abierto, compartiendo el duelo, sosteniendo el peso que ahora parece insoportable.
Rogamos, desde lo más profundo de nuestra espiritualidad, para que las almas de quienes han partido sean acogidas por Hela en su reino, no como castigo, sino como descanso. Que allí encuentren paz tras el estruendo, calma tras el miedo, y que el velo entre los mundos se abra con ternura para recibirlos. Que sus pasos sean guiados con respeto y que su memoria jamás se disuelva en el olvido.
A quienes siguen luchando entre heridas visibles e invisibles, enviamos toda nuestra fuerza. Que la vida vuelva poco a poco a encontrar su sitio, aun sabiendo que nada volverá a ser igual.
Desde esta humilde entidad queremos dejar algo muy claro: estamos aquí. Hoy, mañana y cuando el ruido mediático se apague. Como ya hemos hecho en otros momentos oscuros que han marcado a España, ofrecemos nuestro apoyo sincero, humano y espiritual. Para escuchar, para acompañar, para sostener una mano cuando tiemble, para llorar juntos si hace falta.
Que el recuerdo de quienes se fueron sea honrado con amor.
Que el dolor encuentre abrigo.
Y que incluso en esta noche tan larga, no se pierda la certeza de que la comunidad, la hermandad y el calor humano siguen vivos.
Con todo nuestro respeto, compasión y entrega,
Consejo Ásatrúar Libre
