Oración del Quinto Día de Yule — La Fiesta de la Comunidad
En este quinto amanecer de Yule,
cuando el fuego no es solo llama sino vínculo,
alzamos nuestras voces como un solo clan,
porque ningún hogar se sostiene en soledad
y ningún nombre vive sin los otros.
Invocamos a Odín, Padre de Todos,
para que su sabiduría guíe nuestras palabras
y su memoria mantenga vivos a los ancestros
que caminan con nosotros en cada gesto compartido.
Llamamos a Frigg, guardiana del hogar y del lazo invisible,
para que proteja la comunidad,
para que teja concordia donde hubo distancia
y refugio donde el mundo fue duro.
Honramos a Thor, defensor del Midgard humano,
para que su fuerza no sea ira sino protección,
y su martillo sostenga el juramento
de cuidarnos unos a otros frente al caos.
Invocamos a Freyr, señor de la paz fértil y la abundancia,
para que la cooperación florezca,
para que la mesa sea amplia
y nadie quede fuera del círculo.
Y pedimos a Týr, guardián del honor y la palabra dada,
que nos recuerde que la comunidad se sostiene
con justicia, responsabilidad y sacrificio compartido.
Que este día sagrado afiance el frith,
la paz fuerte que nace del respeto mutuo.
Que seamos muro cuando uno caiga,
voz cuando otro calle,
y fuego cuando la noche se alargue.
Así lo ofrecemos a los dioses,
así lo sellamos como comunidad viva,
bajo el cielo de Yule,
con honor, memoria y lealtad.
Escrito por RdM
