Oración de Yule: Invocación a los Dioses del Mar

Oración del Cuarto Día de Yule
Fiesta de los Dioses del Mar
En este cuarto amanecer de Yule,
cuando el hielo cruje y el mar respira bajo la noche eterna,
alzamos la voz hacia las aguas antiguas,
allí donde nacen los caminos y mueren los miedos.
Te invocamos, Njörðr,
Padre de las mareas, Señor del viento favorable y de los puertos seguros.
Que tus corrientes sostengan nuestras naves visibles e invisibles,
que tu riqueza no sea solo oro,
sino equilibrio, alimento y retorno al hogar.
Te honramos, Ægir,
Gigante y dios del océano profundo,
el que recibe a los valientes en sus salones iluminados por fuego marino.
Que tu furia nos recuerde humildad,
y tu hospitalidad fortalezca a quienes no retroceden ante la tormenta.
Saludamos a Rán,
Señora de la red y del abismo,
la que decide qué se hunde y qué vuelve a la orilla.
Enséñanos a soltar lo que debe caer,
y a aceptar el peso del destino sin quebrarnos.
Que las nueve hijas de Ægir,
olas vivas, furiosas y danzantes,
golpeen nuestras dudas hasta hacerlas sal,
y laven nuestras promesas para que sean firmes como roca.
Hoy, en Yule,
cuando el Sol renace débil pero invencible,
pedimos fuerza para navegar el año que despierta,
valor para cruzar mares oscuros,
y sabiduría para reconocer cuándo luchar
y cuándo dejarse llevar por la marea justa.
Que el mar nos forje,
que el frío nos despierte,
y que los dioses del agua recuerden nuestros nombres
cuando el viento vuelva a soplar a favor.
Así lo decimos.
Así lo honramos.
Así sea en el mar, en la tierra y en los nueve mundos.

Escrito por RdM

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