Oración de la Noche de los Juramentos
Duodécima Noche Sagrada
En esta noche sellada por el aliento del destino,
cuando el tiempo se arrodilla ante la palabra pronunciada,
alzo mi voz bajo el cielo eterno
y que mi juramento atraviese los Nueve Mundos.
Te invoco, Odín, Padre de Todo,
señor del sacrificio y de la verdad conquistada con dolor.
Tú que entregaste un ojo por la sabiduría
y colgaste de Yggdrasil para arrancar los secretos del destino,
sé testigo de mi palabra,
pues no juro en vano ni con lengua vacía.
Que Týr, dios del juramento y de la ley sagrada,
aquel que ofreció su mano para encadenar al caos,
pese mi promesa en la balanza del honor.
Que mi palabra sea recta como su sacrificio,
y que el miedo jamás la corrompa.
Que Frigg, guardiana del hilo del destino,
escuche lo que nace de mi pecho,
y que las Nornas —Urd, Verdandi y Skuld—
graben este juramento en la raíz del tiempo,
para que ni el pasado lo niegue,
ni el presente lo quiebre,
ni el futuro lo olvide.
Ante el fuego, ante la tierra,
ante el hielo y la tormenta,
mi palabra se vuelve acero.
Que caiga sobre mí la ruina
si traiciono lo que hoy proclamo,
pues más vale caer con honor
que vivir sin verdad.
Que este juramento sea fuerte como el martillo de Thor,
inalterable como la piedra rúnica,
y eterno como el árbol que sostiene los mundos.
Así lo digo.
Así lo ofrezco.
Así quedo atado a mi palabra
hasta el último latido
y más allá del Ragnarök.
Que los dioses escuchen.
Que el destino recuerde.
Que el juramento permanezca.
Escrito por RdM
