Oración a Sunna, Décimo Día de Yule
Sunna,
Señora del disco ardiente,
ojo dorado que nunca parpadea,
en este décimo día de Yule elevo mi voz
cuando la noche aún se aferra al mundo
y tu promesa comienza a imponerse.
Tú que cruzas los cielos desde el origen de los tiempos,
tú que no te ocultas aunque el lobo Sköll
jadee tras tu carro ígneo,
enséñanos a avanzar
aunque el miedo nos persiga el alma.
Hoy celebramos tu retorno victorioso.
Hoy honramos la luz que no se somete.
Hoy el Sol vuelve a ganar terreno
y tu llama reclama su lugar en Midgard
y en nuestros corazones.
Sunna,
forja del orden y del ritmo del cosmos,
haz que tu luz atraviese nuestra carne
y despierte lo que duerme en nosotros.
Quema la mentira,
quema la debilidad aprendida,
quema todo aquello que no se atreve a vivir con verdad.
Que tu calor despierte la sangre antigua,
la memoria de los ancestros
que juraron bajo tu mirada
vivir con honor incluso en la adversidad.
Que tus rayos sean testigos de nuestros actos,
pues nada digno teme ser visto.
Concede claridad al pensamiento,
firmeza al espíritu
y rectitud al paso.
Que caminemos de frente,
como quien sabe que el Sol lo observa
y no baja la mirada.
Sunna,
aunque el Ragnarök aguarde al final de los ciclos
y tu luz esté destinada a caer,
hoy proclamamos tu victoria presente.
Hoy tu fuego vuelve a levantarse,
y con él, nosotros.
Que tu llama viva en nuestra voz,
en nuestras decisiones
y en cada acto que honre la vida.
Que seamos reflejo de tu fulgor:
constantes, visibles, inquebrantables.
Así lo digo bajo tu luz.
Así lo juro en este día sagrado.
Así camina Sunna conmigo.
Escrito por RdM
