Blót a Bragi, Señor de la Palabra Inspirada
Hoy elevamos este blót a Bragi, hijo de Odín, guardián de la poesía, la elocuencia y la memoria imperecedera. Aquel cuya lengua porta runas de sabiduría y cuya voz convierte el silencio en enseñanza.
Que este cuerno de hidromiel sea símbolo del Odr, el aliento divino que inspira al escaldo y concede fuerza a la palabra verdadera. Así como la bebida sagrada fluye sin romper su cauce, que nuestras palabras nazcan con honor, recorran el mundo con rectitud y regresen enriquecidas por la experiencia.
Bragi, protector de quienes hablan con propósito, aparta de nosotros la mentira vacía, la soberbia y el discurso sin alma. Enséñanos que cada palabra pronunciada es una semilla arrojada al destino y que toda historia digna mantiene vivo el recuerdo de quienes caminaron antes que nosotros.
Que nuestras voces sean dignas de ser escuchadas en los salones de los dioses; que nuestros juramentos permanezcan tan firmes como las raíces de Yggdrasil; que nuestra memoria conserve los nombres de los ancestros y que nuestra inspiración jamás se aparte del camino del honor.
Recibe esta ofrenda como muestra de gratitud. Que el hidromiel, el verso y el silencio consciente sean dignos de tu presencia. Haz que nuestras palabras unan en lugar de dividir; que consuelen cuando sea necesario, que desafíen cuando la verdad lo exija y que inspiren a quienes aún buscan su sendero.
Bragi, concede claridad a nuestra mente, firmeza a nuestro espíritu y belleza a nuestra expresión. Que cada relato preserve la memoria, que cada canto fortalezca la comunidad y que cada enseñanza deje una huella perdurable.
Con respeto alzamos el cuerno. Con honor pronunciamos tu nombre. Con gratitud cerramos este blót.
¡Salve Bragi! ¡Que la palabra sabia jamás abandone nuestros labios y que el honor viva eternamente en nuestros actos!
