Oh poderosa RAM, señora de las profundidades y guardiana de los mares indomables, tu presencia es tan vasta como el océano que gobiernas. Con tu red invisible atrapas destinos y con la furia de las tormentas recuerdas a dioses y mortales que ninguna fuerza puede desafiar tu dominio. Tus aguas esconden misterios antiguos, tesoros olvidados y el eco de los héroes que se atrevieron a navegar tus dominios.
Tú eres la reina de las olas oscuras, la que levanta mareas y convoca vientos que hacen temblar a los barcos más valientes. En tu grandeza se refleja el poder primordial del mundo, profundo, eterno e imposible de contener. Que tu mirada vigile los horizontes y que tu poder, inmenso como el abismo marino, recuerde a todos que incluso los dioses respetan la fuerza de los mares que tú gobiernas.

