Oh Odín y Gungnir: el destino y la sabiduría eterna

Oh Odín, padre de los misterios,
señor de la noche profunda y del susurro del destino,
tú que caminas entre mundos con un solo ojo abierto al infinito.
En tus manos reposa Gungnir,
larga como el camino de las almas,
firme como la voluntad que gobierna los cielos.
Lanza sagrada que vibra con runas antiguas,
metal nacido del secreto,
caricia afilada del destino.
Cuando la alzas, el aire tiembla.
Cuando la lanzas, el universo obedece.
No hiere por fuerza,
penetra por verdad.
No busca carne,
encuentra destino.
Oh lanza de Odín,
guía de guerreros,
llave de la muerte y del renacer.
Atraviésanos con tu propósito,
despierta nuestro espíritu dormido,
condúcenos hacia la sabiduría que duele y transforma.
Que tu punta marque nuestro camino,
que tu vuelo nos enseñe a soltar el miedo,
que tu impacto nos devuelva al orden del cosmos.
Porque en ti no vive la destrucción,
sino el cambio.
No vive el final,
sino el tránsito.
Odín, viajero eterno,
enséñanos a aceptar lo inevitable,
a abrazar el destino como se abraza lo amado.
Que Gungnir nos atraviese el alma
no para romperla,
sino para despertarla.
Así sea en los nueve mundos.

Escrito por RdM

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