Carta abierta desde la confusión mitológica moderna

> «Hola. Esto lo escribe un alma anónima que intenta, de verdad, comprender. Porque últimamente me siento como si me hubieran arrojado al Ginnungagap espiritual.»

He escuchado cosas. Muchas cosas.

Gente que se llama ásatrú pero dice que no adora a los dioses.

Otros que aseguran que su guía espiritual es un jötunn.

Y unos cuantos más que se autoproclaman Guardianes de la Tradición™, mientras tienen un altar a Hel, un mantra para Loki y un altar reversible para Surt “por si se ofrece”.

Y, perdón… ¿QUÉ TRADICIÓN ES ESA?

Intento no juzgar. Intento respirar como si estuviera en un blót de mindfulness. Pero llega un punto en que el sentido común agarra su capa, su hacha y dice:

> “Yo me largo de aquí.”

Entonces fui a leer…

¿Tal vez soy yo quien no entiende?

¿Tal vez sí es parte de la tradición adorar a los gigantes?

Spoiler: NO. No lo es. Y nunca lo fue.

LO QUE DICEN LAS FUENTES (no, no lo sacamos de Tumblr):

En la Edda Poética (Völuspá y Grímnismál), los jötnar son enemigos cósmicos. Los dioses los vigilan, los enfrentan y se preparan desde el principio de los tiempos para su embestida final en el Ragnarök.

En la Edda Prosaica, Snorri Sturluson no menciona ningún culto a los jötnar. De hecho, son quienes amenazan el orden divino y humano.

Thor —uno de los dioses más populares— es literalmente el defensor de la humanidad contra los gigantes. Como dice John Lindow en Norse Mythology: A Guide to Gods, Heroes, Rituals, and Beliefs:

> “Thor’s role is primarily that of the protector of the gods and humans against the giants, who are the enemies of cosmic order.” (Lindow, 2001, p. 288)

La estudiosa Hilda Ellis Davidson escribe en Gods and Myths of Northern Europe:

> “The giants are never worshipped. They stand outside the divine order.” (Davidson, 1964, p. 163)

Entonces no. No eres tú.

El que está confundido es el que dice que se puede ser ásatrú mientras adoras al enemigo directo de los dioses.

Y justo cuando más lo necesitaba…

Ásatrú me respondió.

Sí. Como si la tradición misma hubiera leído mi carta y me hablara, con siglos de paciencia y cara de “otra vez lo mismo”.

Respuesta de Ásatrú (la Tradición, agotada y con voz ancestral)

Hola, mi cielo. Gracias por escribir. Yo soy Ásatrú.

No la marca. No el hashtag. No el «estilo de vida nórdico».

Soy la tradición real. Y estoy HARTA.

Vamos por partes:

1. Mi nombre literalmente significa «lealtad a los Æsir»

No a quien te caiga mejor. No a quien tenga estética oscura y tatuajes rúnicos. A los Æsir.

¿Odín? Adorado.

¿Thor? Adorado.

¿Freyja? Amada y adorada.

¿Fenrir, Surt y compañía? No, gracias. Eso se llama caos, no espiritualidad.

2. No, no se adoran a los jötnar. Jamás se hizo.

Ni en los mitos.

Ni en las sagas.

Ni en las fuentes arqueológicas.

Ni en las prácticas reconstruccionistas serias de hoy.

Puedes respetar que existen, puedes estudiar su rol en la mitología, puedes aprender mucho de su simbolismo.

Pero adorarlos siendo ásatrú es como ser el capitán de un barco vikingo y remar a favor del iceberg.

3. Respetar ≠ adorar

Se respeta a los vaettir: espíritus de la naturaleza, protectores del hogar, del bosque y la tierra. Se les honra, se les ofrece, pero no son dioses.

Se adora a los dioses: Æsir y Vanir. Con ritual, con devoción, con compromiso.

Y a los jötnar, simplemente no se les rinde culto. Punto.

Si adoras a los que destruyen el orden cósmico, eso no es un acto de “sabiduría alternativa”.

Eso es como prenderle velas al meteorito en lugar de defender Midgard.

4. Los “Guardianes de la Tradición™”… que son enemigos de la tradición

A los que dicen:

> “Preservamos la verdadera tradición, por eso adoramos a los gigantes olvidados…”

Solo les tengo una cosa que decir:

¡¿GUARDIANES DE QUÉ, HERMANO?!

¿De la demolición espiritual?

¿Del caos disfrazado de misticismo?

Eso no es preservar tradición.

Eso es escribir fanfiction teológico y ponerle un altar.

Eso es agarrar el legado de los ancestros, envolverlo en papel negro y lanzarlo a Muspelheim para ver si “evoluciona”.

En resumen, con runas y sentido común:

Ser ásatrú no es:

☒ Mezclar lo que te conviene con lo que te gusta estéticamente.

☒ Decir que los jötnar son “arquetipos de la sombra” y por eso merecen culto.

☒ Reescribir la mitología porque “sientes que Odín es problemático”.

Ser ásatrú es:

✅ Adorar a los dioses.

✅ Respetar a los vaettir.

✅ No besarle los pies al caos con incienso y glitter.

✅ No convertir la ignorancia en “espiritualidad alternativa”.

Con amor rúnico, sarcasmo contenido y el peso de mil inviernos de coherencia,

Ásatrú

La tradición que no necesita que la “reinventes”, solo que la entiendas.

Fuentes citadas:

Davidson, Hilda Ellis. Gods and Myths of Northern Europe. Penguin Books, 1964.

Lindow, John. Norse Mythology: A Guide to Gods, Heroes, Rituals, and Beliefs. Oxford University Press, 2001.

The Prose Edda, Snorri Sturluson. (Transl. Jesse Byock, Penguin Classics, 2005)

The Poetic Edda, (Transl. Carolyne Larrington, Oxford University Press, 1996)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Scroll al inicio